La empresa 100×100 madera proyecta casas biopasivas o saludables que tienen una factura eléctrica de 27 euros al mes, incluyendo el agua caliente.

Esta empresa nació el año 1993 en el País Vasco y se dedicaba a importar madera de Finlandia. A lo largo de los años su actividad evolucionó y actualmente es un negocio inmobiliario que trabaja codo con codo con arquitectos y constructoras. Construir de manera eficiente ya es una opción para muchos compradores, y la empresa atiende más de 25 proyectos al año.

Las casas biopasivas son herméticas, están construidas con materiales reciclados e incluyen un sistema que recupera el calor y purifica el aire. Sus creadores aseguran que el consumo energético se va reduciendo a medida que aprendes a vivir en la casa y aprovechas las posibilidades de la construcción. En una casa de este tipo, el metro cuadrado cuesta alrededor de 1.200 euros. Sus creadores destacan el ahorro energético que se consigue y que además son construcciones saludables, no como las casas en las que vivimos, que contaminan y pierden energía.

Bioconstrucció

Arquitectos e ingenieros trabajan para construir las casas biopasivas, muchos de ellos han pasado por el PassivHaus Institut, un centro pionero en construcción eficiente que cuenta con uno de los estándares más populares de casas pasivas.

Para esta compañía, es importante conscienciar a la administración y a las comunidades de vecinos y cohousing de la importancia de vivir en “casas sanas” e intentar cambiar el hecho de que una casa sana se encarezca por culpa de la contaminación.

Durante mucho tiempo, una de estas casas saludables fue la oficina, la casa y un piso piloto para los propietarios de la empresa. Solo así pudieron comprobar que sus cálculos eran correctos y que el ahorro era real. Han apostado por nuevos sistemas de climatización, ventilación, generación de energía, materiales, composiciones diferentes de muros…  y sus construcciones no emiten apenas CO2.