En los últimos años los técnicos de Mapei han seguido y colaborado con los arquitectos Fenwick Iribarren en las diferentes obras que han realizado. En esta entrevista hemos intentando captar la esencia de su trabajo para poder compartirlo.

Mark Fenwick y Javier Iribarren fundaron Reid Fenwick Asociados en 1990 y en los últimos 20 años han colaborado en una gran variedad de importantes proyectos arquitectónicos. Sus obras más importantes abarcan muchas de las tipologías de la arquitectura actual y concretamente su experiencia en estadios de futbol, edificios de altura y desarrollo de centros comerciales les ha llevado a ser uno de los pocos expertos nacionales reconocidos en cada especialidad.

Ambos lideran Fenwick Iribarren Architects y han desarrollado varios proyectos de gran trascendencia arquitectónica como el recientemente finalizado estadio de fútbol del RCD Espanyol y el espectacular nuevo estadio de fútbol para el Valencia C.F., de 75.000 espectadores, uno de los más grandes en Europa.

El estudio de arquitectos destaca especialmente el diseño de calidad y por ello han recibido numerosos premios tanto a nivel nacional como internacional. Un ejemplo de ello es el Parque Empresarial Las Mercedes en Madrid, por el que el Estudio recibió el premio Asprima en 2006 al Mejor Parque Empresarial de España y por ser uno de los parques empresariales más grandes e innovadores de Europa.

En el campo internacional, en el año 2010, el nuevo estadio de Cornellà – El Prat, el estadio de fútbol del RCD Espanyol, fue elegido Mejor Instalación Deportiva del mundo en un certamen organizado por la entidad británica Stadium Business Awards. El estadio se hizo con el premio “Venue of the Year 2010” en dura competencia con algunos de los estadios más modernos del mundo, como el Ricoh Arena (Coventry, UK), el O2 (Londres), el Twickenhan Stadium también en Londres, el Cowboys Stadium (Dallas, USA) o el Donbass Arena en Ucrania.

Fenwick Iribarren es líder en el diseño sostenible y ha acuñado el concepto “Blue Architecture” que persigue conceptos de diseño específicos donde el foco está en el bienestar de las personas que habitan o trabajan en sus edificios.

Actualmente Fenwick Iribarren trabaja en uno de los estadios incluidos en la candidatura para la Copa del Mundo de Qatar en 2022, y un proyecto singular entre la Arquitectura y la Ingeniería para un Camellódromo y su sistema de movimiento en Doha donde los avances tecnológicos se incluyen en el deporte tradicional de las carreras de camellos.

Lidera junto con Javier Iribarren el estudio de arquitectura. ¿Cómo ha evolucionado desde 1990?

Ha sido una evolución drástica porque empezamos con muy pocos medios económicos y de personal. En 1990 arrancamos y empezamos a hacer proyectos importantes tanto en Madrid como en Barcelona, como Hewlett Packard en la ciudad condal. Desde entonces hemos ido creciendo en un mercado complicado y compitiendo contra otros despachos de arquitectura grandes, familias de hace muchos años… Nos hicimos un pequeño nicho hasta ser uno de los estudios más grandes de España y, desde luego, de Madrid. También somos de los pocos que hemos sobrevivido estos últimos 10 años de crisis en este país. La arquitectura es un sector en el que funciona mucho el nombre. Tener buena reputación e imagen es un valor añadido.

Uno de los éxitos que hemos tenido es tener un abanico grande de proyectos. Hemos funcionado en oficinas, centros comerciales, en viviendas y muy especialmente en estadios de futbol, el resultado es que nos hemos convertido en especialistas en todos ellos. Sin embargo, hay años en los que destaca una tipología en concreto sobre otras opciones. Para sobrevivir a la crisis nos ha ayudado mucho esa diversificación de la tipología.

¿Qué ha hecho que sean especialistas en cada una de las tipologías?

Una de las cosas fue salir más de España en 2008 porque con la crisis se caía el 90 o 95% de nuestro negocio. Fue una oportunidad de para situarnos entre los mejores del mundo proyectando estadios.

La especialización por estadios viene por tener que salir al exterior…

Aquí tenemos el proyecto para el R.C.D. Español, que en 2009 nos dieron el premio al mejor estadio del mundo. Posteriormente empezamos el Valencia, que es un proyecto parado aunque lo estamos retomando. Luego salimos a Qatar, un sitio donde vimos que había que ir con el tema deportivo ya que estaba licitando para el mundial del 2022. Ahí ganamos un concurso con Qatar Foundation, un segundo proyecto para el mundial 2022 y hace año y medio, el tercer estadio para el mundial. Al final, nuestro estudio en Madrid, pequeñito comparado contra los enormes estudios internacionales,  está haciendo tres de los ocho estadios para el Mundial de Fútbol 2022. Estamos muy contentos.

El Español fue el primero, ¿qué reto les supuso abordar el estadio de Cornellà?

Primero, nunca habíamos hecho un estadio. Teníamos que entender qué era un estadio de fútbol y fue algo bastante bueno porque no teníamos vicios adquiridos. Segundo, fue muy emotivo para un club de fútbol que llevaba años sin tener una casa y una responsabilidad muy grande tener su nueva casa. Había muchos retos arquitectónicos, económicos, sociales, urbanísticos porque el estadio está en dos términos municipales en Cornellà y en el Prat. Había que moverlo para que la línea entre los dos términos fuera de esquina a esquina. Hicimos un estadio muy básico y de ahí su éxito. Un estadio que funcionó muy bien, muy económico y socialmente aceptado por los fans del español, que todavía siguen encantados.


El siguiente en España es Mestalla…

En Mestalla pasó lo opuesto. En su día veníamos de un cliente con una economía reducida, el Valencia, y para Mestalla nos dijeron que teníamos que hacer el mejor estadio del mundo: 75.000 espectadores, más grande que el Camp Nou o el Bernabéu.   

Es necesario pensar cuál es el momento social y económico del país en ese momento, que era de un gran boom económico. Sin embargo, llega la crisis económica y ahora estamos transformando el estadio en un diseño envolvente nuevo, donde se reduce el presupuesto. Lo bueno es que lo que hicimos sigue valiendo perfectamente. Va a ser un estadio de lo más espectacular de España.

Como se trabaja en un sector en el que Real Madrid y Barcelona también están en proyectos de renovación y parece que hay una competición por cuál es el más grande. ¿El listón cada vez es más alto?

El listón es alto porque hay que entender que un estadio de fútbol es un edificio muy grande, la gente lo asemeja a las catedrales medievales por el asombro que generaban entre la población, el gótico era una arquitectura que convivía con viviendas de una o dos plantas.

Tenemos que hacer lo mismo con el fútbol porque es algo emotivo, tiene que haber una sensación de asombro. Para ello estamos produciendo una tecnología en las cubiertas que son 5 veces el campo. Tenemos que buscar ese equilibrio entre ser un poco responsables con la economía y con crear algo espectacular, pero también buscamos que los estadios se integren en la comunidad que funcione todos los días del año.

Y hablando de estadios, 3 de 8 para el mundial de Qatar y uno de ellos, el Ras Abu Aboud, es transportable, desmontable y reutilizable.

Nosotros queremos tener una cierta responsabilidad social… Muchas veces nos critican mucho que los estadios son irresponsables, no. Han existido siempre. Del Coliseum de Roma a los estadios de hoy no ha cambiado mucho.

Es verdad que, a veces, en los últimos eventos importantes de copas del mundo hemos visto países con pocos recursos haciendo estadios muy caros que luego, después del evento, no sirven para nada, caen en desuso… eso se llama elefante blanco. En Qatar, curiosamente el país más rico del mundo, hemos planteado cómo resolver el tema del elefante blanco. Qatar después del mundial no necesita este estadio, no le hace falta, así que vamos a buscar algo para que el estadio se pueda montar, pero cuando termine el mundial ¿por qué no podemos hacer como en los circos? Que viene a la ciudad, se monta la tienda y luego se empaqueta y se lleva en tren a otra ciudad. ¿Por qué no llevamos eso a un edificio de 40.000 espectadores?  Vamos a hacer un estadio con contenedores y la idea es posiblemente venderlo al siguiente mundial de fútbol.

Puede ver y escuchar la entrevista entera en el video que acompaña esta publicación.