Los promotores advierten que las trabas administrativas provocan que ciudades como Madrid o Barcelona se queden sin suelo para construir viviendas. Además, afirman que esta escasez presiona la subida de precios de las casas.

Daniel Cuervo, gerente de la patronal promotora Asprima, ha afirmado que la normativa urbanística es muy rígida cuando se trata de cambiar el uso de los suelos para adaptar-los a la demanda de los ciudadanos y ha señalado que esta normativa establece plazos muy extensos. Los cambios políticos en los ayuntamientos alteran el desarrollo de las ciudades e implican un retraso en la gestión del suelo. En este sentido, Cuervo se decanta por la creación de un organismo sin influencia política que gestione el urbanismo de las grandes ciudades y decida qué es lo mejor para los ciudadanos.

España cuenta actualmente con suelo finalista para aproximadamente millón y medio de viviendas. Al ritmo previsto de construcción, el suelo abastecerá el mercado durante los próximos 8 o 10 años, pero en zonas concretas como Madrid, Barcelona, Málaga o Bilbao es urgente desarrollar suelo, según los promotores inmobiliarios.

Más caro y más lento

Las zonas con más escasez de suelo son las que tienen una demanda de vivienda mayor. El comprado es el que sufre las consecuencias porque las casas se encarecen, según la promotora inmobiliaria Neinor Homes. Los expertos aseguran que la crisis ha provocado que haya un desfase entre la creación de suelo finalista por parte de las autoridades y la absorción del  suelo por parte de las promotoras.

El proceso de transformación urbanística supone mucho tiempo y eleva la inversión que se requiere para promover casas. Los promotores afirman que el sector de la promoción residencial, como cualquier industria, necesita materia prima y su fuente debería permitir un suministro más ágil.

En España, las trabas administrativas en la promoción de obra nueva son muy elevadas. Promotores y profesionales del sector coinciden en afirmar que una mayor apertura y diálogo por parte de las administraciones municipales ayudaría a dinamizar el sector. Entre otras, podría ayudar a descongestionar los distritos más céntricos hacia barrios periféricos, cuya expansión está comprometida a una toma de decisiones demasiado lenta.