La firma multinacional de ingeniería AECOM urge a las organizaciones a “desintoxicar” sus ambientes de trabajo para mejorar el bienestar de los empleados y evitar problemas de productividad, enfermedades y, en última instancia, alta rotación del personal. La ingeniería asegura que las organizaciones que no priorizan el bienestar de los empleados y diseñan sus lugares de trabajo sin pensar en cómo cuidar el talento verán peligrar su desempeño futuro.

Tan solo en Reino Unido, anualmente se pierden al año 9,9 millones de días de trabajo debido al estrés laboral, la depresión o la ansiedad, lo que demuestra que la salud y la felicidad de los trabajadores pueden tener un impacto directo en el desempeño del negocio. Hacer mejoras en el entorno físico puede ayudar a las organizaciones a crear espacios y culturas que fomenten la creatividad, apoyen el bienestar y aumenten la satisfacción laboral.

AECOM ha identificado cinco pasos clave para repensar el entorno físico:

– Reducir los contaminantes internos Las toxinas invisibles dentro de las oficinas pueden tener un profundo impacto en el funcionamiento de nuestros cuerpos. La reducción de toxinas requiere un enfoque multidisciplinar: uso de materiales sostenible en la cosntrucción del edificio, pinturas y complementos con bajos niveles de compuestos orgánicos volátiles (VOC), una ventilación adecuada y otras políticas “verdes”.

– Establecer espacios diferenciados por equipos dentro de las oficinas que faciliten diferentes estilos de trabajo. Crear para que los empleados puedan trabajar solos o colaborar, de acuerdo con sus cambiantes necesidades y preferencias personales.

– Reflejar el mundo natural en el entorno construido. Cada vez más, los estudios muestran que los edificios referenciados a la naturaleza (patrones, colores y materiales) reducen los niveles de estrés y mejoran el bienestar psciológico. Los investigadores de la Universidad de Cardiff demostraron que las oficinas que incorporaron elementos naturales experimentaron un aumento del 15% de la productividad.

– Hacer uso del Big Data. Recopilar y analizar datos para diseñar y medir el alto desempeño. Los datos dan a las organizaciones el poder de iniciar cambios.

– Reconocer que el bienestar va más allá del entorno construido. La salud y el bienestar de los ocupantes de un edificio dependen de un estudio holístico e integrado de los impactos potenciales que influyen en la salud en el lugar de trabajo.